apocalipsis now

Diez películas bélicas de culto

Las guerras siempre han estado presentes a lo largo de la historia. Y el cine, como fiel reflejo de la humanidad, así lo ha retratado desde sus comienzos. Hay miles de películas bélicas, para todos los gustos y colores, y muchas de ellas han sido tremendamente relevantes en la historia del séptimo arte.

Como suele ser habitual en este blog, voy a hacer un ejercicio complicado, que seguro que va a ocasionar debate, quejas y, espero, algún aplauso: voy a proponer las que, a mi parecer, son diez películas bélicas de culto. No son las diez mejores, ni las diez películas de guerra más famosas. Simplemente son diez películas bélicas que han mantenido un estatus especial, por una razón u otra, a lo largo del tiempo:

potemkin poster 1.- El acorazado Potemkin (Bronenosets Potyomkin): Dirigida por Sergei M. Eisenstein en 1925, ésta es una de las películas más importantes de la historia del cine. Retrata un motín que sucedió en 1905 contra el régimen zarista, y lo hace con una maestría impresionante en el uso del montaje, con el fin de lograr la mayor respuesta emocional del público. Su famosa escena de la escalera de Odessa es una de las más logradas y homenajeadas en la historia del cine. En la Exposición General de Bruselas de 1958 se la nombró como la mejor película de la historia. Sigue siendo impactante nueve décadas después, por la fuerza que tienen sus imágenes y su sentido propagandístico.

sin novedad en el frente poster2.- Sin novedad en el frente (All Quiet On The Western Front): Estrenada en 1930, en plena época de entreguerras, supone uno de los más potentes alegatos antibelicistas. Lewis Milestone retrató muy dura y cruel la vida en las trincheras de unos jóvenes soldados, de manera que cualquier persona que la vea no puede sino sentir fobia ante situacioens semejantes. Incluso su protagonista se hizo objetor de conciencia, lo cual dificultó su carrera cinematográfica. En su estreno en Europa fue objeto de ataques y boicots, tanto del lado nazi como del comunista, porque entendían su mensaje como un insulto a sus totalitarias intenciones. Sin duda, se puede decir que Milestone se adelantó a sus contemporáneos con esta obra maestra, ganadora del Oscar a la mejor película.

senderos de gloria poster3.- Senderos de gloria (Paths of Glory): Otra de las grandes películas antimilitaristas, en este caso dirigida por Stanley Kubrick, en 1957. Se vuelve a inspirar en un caso real sucedido en la I Guerra Mundial, esta vez en el ejército francés, que supuso la ejecución aleatoria de varios soldados tras una estrepitosa derrota en el frente. Desde el comienzo del proyecto, Kubrick tuvo enormes problemas para desarrollarlo, y sólo con la ayuda de Kirk Douglas consiguió que se llevara a cabo. En Estados Unidos se hizo lo posible para que pasara desapercibida, pero el paso de los años la ha consagrado como una de las mejores películas bélicas, o antibélicas de la historia.

la gran evasion poster4.- La gran evasión (The Great Escape): Una película bastante coral, y muy representativa del cine clásico de Hollywood. Está dirigida por John Sturges y protagonizada por actores de la talla de Steve McQueen, Charles Bronson, James Coburn o Richard Attenborough. Su estrutura narrativa y su ritmo la hacen mucho más que entretenida, y sus personajes tan carismáticos, sobre todo McQueen, son ya un icono dentro de los géneros militares del séptimo arte.

la cruz de hierro poster5.- La cruz de hierro (Cross of Iron): Una de las más peculiares de la lista, sobre todo por el característico estilo de su director, Peckinpah, a la hora de retratar escenas violentas y recrearse en los detalles más sangrientos. Las actuaciones de Maximilian Schell y James Coburn son espectaculares, sobre todo en sus encuentros dialécticos en los que se enfrentan, una vez más, dos clases de personas distintas, por su procedencia familiar, y por su ética. Estrenada en 1977, tuvo mucho más éxito en Europa que en Estados Unidos, y tal vez eso la haya hecho pasar más desapercibida para el público general.

apocalipsis now poster6.- Apocalipsis Now (Apocalypse Now): Rodada durante más de dos años, y estrenada en 1979, tal vez sea la película bélica más famosa de la historia. Francis Ford Coppola hace aquí un retrato de la Guerra de Vietnam crudo, duro, con escenas y momentos realmente memorables que exceden al realismo puro. Los personajes de Martin Sheen y Marlon Brando significaron un punto de inflexión en la reflexión que se hacían los espectadores sobre las guerras y, en particular, los americanos sobre la de Vietnam. Hay frases y escenas que tienen estatus de culto por sí mismas, sobre todo por la buena elección de la música que las acompaña.

das boot poster7.- Das Boot. El submarino: Esta película alemana de 1981, dirigida por Wolfgang Petersen, nos muestra la vida y la convivencia de un grupo de soldados alemanes que participan en una misión dentro de un submarino de la II Guerra Mundial. El reflejo fiel de la situación tan claustrofóbica y agobiante que sufren los personajes alcanza de tal manera al espectador que nos sentimos incluso dentro de un submarino desde el sofá. En su día fue la película alemana más cara, y sigue siendo una de las más exitosas del cine germano, más de treinta años después de su estreno.

los gritos del silencio poster8.- Los gritos del silencio (The Killing Fields): Roland Joffé trasladó en 1984 esta triste historia real a la gran pantalla. Más que una película puramente bélica, es un alegato a través de las consecuencias que las guerras traen a personas que no participan en ellos directamente, sino como testigos, en este caso, periodísticos. Ganó tres Oscar y ocho BAFTAs, entre otros reconocimientos.

la chaqueta metalica poster9.- La chaqueta metálica (Full Metal Jacket): Ya reseñada por el Pelicultista, esta película de 1987 es especial por su realismo a la hora de mostrar cómo era el adiestramiento y la posterior inclusión de unos jóvenes reclutas en la Guerra de Vietnam. Kubrick, de nuevo, hizo una obra maestra con una estructura bastante particular, sin ningún complejo, y con las mejores opiniones tanto del público como de la crítica especializada. De culto total.

underground poster

10.- Underground: Emir Kusturica dirigió esta película en 1995. En ella, hace un recorrido de su país desde la II Guerra Mundial hasta la Guerra de Yugoslavia de los años noventa, obviamente pasando por el periodo de la Guerra Fría y la dictadura de Tito. El tono es bien paradójico, puesto que cuenta una historia bastante triste, pero a la vez amena y divertida por sus toques de humor. Pero, a pesar de ser una grandísima película, al director le supuso muchos enemigos, y el consiguiente traslado de su residencia a Francia.

7 thoughts on “Diez películas bélicas de culto”

    1. Eso es! De todas maneras, la mayoría de esta lista tienen un mensaje muy antibelicista, y alguna seguro que te sorprendería muy gratamente. 🙂
      Muchas gracias Glo!

  1. Ausencias importantísimas: “Cuatro de Infantería” (G.W. Pabst, la mejor película jamás realizada sobre la 1ª Guerra Mundial, en 1930), “El gran desfile” (1925, King Vidor), “La gran ilusión” (Renoir, 1936), “El 41” (G. Chujrai, 1951), “La balada del soldado” (G. Chujrai), “Ven y mira” (Eileen Klimov, 1985)……El mejor cine bélico fue asunto de soviéticos en lo que a la 2º Guerra Mundial se refiere. Lógico, fueron ellos y no los norteamericanos los que derrotaron definivamente a los nazis. El desembarco en Normandía pudo ser innecesario y además fue una sangrienta chapuza que costó la vida a cerca de 300.000 civiles franceses. No comparto tu lista que me parece la de un hombre joven, salvo en lo que se refiere a los films de Eisenstein, Kubrick y Coppola. Naturalmente la respeto y te felicito por la misma. Si estás interesado en las terribles matanzas de los Jémeres Rojos, has de visionar – si no lo has hecho – la filmografía entera del camboyano Rithy Panh y podrás comprobar como “Los gritos del silencio” no pasa de ser una banalización del horror. Disculpa, una vez más, mi intromisión y mi impertinencia. Te dejo mi visión del “Potemkin”.

    Resulta dificil hilvanar siquiera cuatro ideas sobre un film que fue mitificado hasta extremos inaprensibles para un público que, previamente, había sido tomado como piedra fundamental para la construcción del mismo. “El acorazado Potemkin” pudiera ser el símbolo de una clase de cine desaparecido por completo. Un cine de saltar a la arena y comprometerse hasta el cuello. ¿Cine panfletario o propagandístico?. Solo en su apariencia menos interesante. “Potemkin” marca el punto álgido de un cine dominado por una idea sentimental que acaba por emerger entre toda otra idea que predomine en la cinta. No creo que la influencia potemkiniana sea la que nos decían los viejos libros de cinematografía (1). Su deslumbrante montaje, su fabulosa técnica han sido los objetivos a analizar en la moviola durante casi cincuenta años del pasado siglo. Pero este acorazado del que un día se dijo que fue contrarrevolucionario, de la misma forma que se dijo que su realización estaba destrozada por las mil fragmentaciones de planos, surcará siempre – pese a quién pese – las aguas del mar rojo de sangre, sudor y lágrimas que – tan inexorable como el tiempo – permanecerá si no en las pantallas de cine por mor del oportunismo político si en el dorado recuerdo de una generación de amantes del gran cine entre los que me cuento.

    “Potemkin” es la subjetividad ciega. Es una locura colectiva. Es un salto sin medida ni caida. Es la furia que sería bíblica sino fuese marxista. Las amas de casa levantan el puño, los cojos corren por las escaleras de Odessa. Porque una nueva doctrina, acaso un tanto milagrera, les ha ordenado que corran. En cuanto al montaje sintáctico quede su análisis para quienes sean capaces dde contemplar esta obra maestra imperecedera como una pieza de museo, capaz de deformarse sin ninguna vergüenza ante los poco imaginativos ojos del investigador.

    Más el destinario final de tan magna obra de arte – que no es sino la más profunda llamarada que ha iluminado la voluntad humana en una luz veinticuatro veces por segundo interrumpida -, sabrá captar la película en su exacto significado. En el del diálogo, que no dialéctica, más tormentoso y subyugador que sea capaz de sostener el más inseparable dúo de la Historia del Arte: el del Artista y el Publico.

    Película cuyo significado se ha elevado desde los muy concretos fines propuestos desde su realización hasta alcanzar la categoría de símbolo. Pero de símbolo no voluntariamente buscado, sino obtenido por la gracia del tiempo y la reverencia de sus imitadores.

    Luis Betrán

    1) En 1955, un centenar de críticos cinematográficos de todo el mundo reunidos en la Expo de Bruselas proclamaba al “Potemkin” como la mejor película de la Historia del Cine. En años posteriores, y en encuestas de parecido jaez, la película de Eisenstein siguió apareciendo entre las diez primeras aunque perdiendo el puesto de honor en favor del “Ciudadano Kane” (Citizen Kane, 1941) de Orson Welles. En 1999, el sr. Guillermo Cabrera Infante (al que tanto le gustaba el cine) exponía su muy docta opinión de que el “Potemkin” no era más que una vulgar anécdota de marineros homosexiuales, ante la complacencia y el asentimiento de personajillos ¿innnobles? y sin la menor importancia en ningún aspecto: gentes como Fernando Sánchez Dragó, Fernando Trueba o…Pedro Almodóvar.

    1. Muy buenas, Luis. Normal que no compartas mi lista, como no lo harán el 99% de los lectores. Todos tenemos alma de seleccionador de fútbol, ¿no?
      De todas maneras, no por desconocer los nombres que propones, sino por gustos distintos y, sobre todo, por querer dotar a la lista de un carácter más de culto, no de calidad cinematográfica.
      Muchas gracias por comentar y compartir tu visión, como siempre.

  2. Gracias a ti, Pelicultista. Cuando escribo lo de que me pareces un hombre joven, se debe a dos razones: 1) Las películas que incluyes en tu lista. 2) El hecho de que yo friso en los 67 años, o sea vísperas de la tercera edad. Y será posiblemente debida a esta circunstancia, y al redactar de memoria, que me he olvidado de dos obras magnas que en la que sería mi lista de las mejores películas bélicas ocuparían respectivamente los lugares 1 y 3, respetando el 2 para “El Acorazado Potemkin”. Ambas tratan sobre los horrores de la guerra.

    Entre 1959 y 1961, el cineasta japonés Masaki Kobayashi realiza su monumental “La condición humana” (más de 9 horas de duración), film que ha figurado muchas veces en innnumerables listas de “las mejores de la Historia del Cine” (a tener muy en cuenta el canon de la gran escritora y consumada cinéfila Susan Sontag). Esta impresionante obra maestra, dividida en tres partes, ha sido editada y reeditada en DVD en múltiples ocasiones. No es para menos. Kobayashi (acaso el quinto hombre del cine japonés, trás Ozu, Mizoguchi, Naruse y Kurosawa) narra las salvajadas que el ejército de su país cometió contra los chinos en la guerra de Manchuria que precedió a la Segunda Guerra Mundial . Contiene una secuencia equiparable a las famosas escaleras de Odessa. De un largo tren de mercancías, vemos como surgen centenares de soldados y civiles chinos golpeados brutalmente por los japoneses hasta encerrarlos en un amplio espacio físico circunvalado por enormes alambradas. Allí son empujados mediante culatazos y bayonetazos, entre una horrible barahunda de gritos de terror, hasta las citadas alambradas que al estar…… hace que todos mueran electrocutados. Esta película carece de esperanza alguna. Ninguna otra obra cinematográfica ha ilustrado visualmente como ésta la conocida frase del “Leviatán” del filósofo Hobbes: “el hombre es un lobo para el hombre”. Sorprendentemente fue un extraordinario éxito de crítica y público cuando se estrenó en la mismísima Tokyo.

    En 1968 y en uno de los momentos más brillantes de su incomparable filmografía, Ingmar Bergman realiza “La vergüenza” (Skämen). El genial artista sueco no nos dice de que guerra habla ni le hace falta. Y en tan solo 90 minutos, en complicidad de Max Von Sydow y Liv Ullmann, nos habla de cómo un mundo en guerra transforma la sensibilidad del alma. La dimisión espiritual del violinista que interpreta Von Sydow, su transformación en un ser sediento de sangre, violento, asesino a sangre fría produce escalofríos de pavor, y no solo en la esposa que interpreta Liv Ullman. Esta prodigiosa obra termina con los cinco minutos finales más angustiosos y agobiantes en la inmensidad del horror que el cine jamás nos haya ofrecido. Nada que ver con el horror metafísico y muy literario de Conrad/Coppola. Los supervivivientes, los que huyen de la guerra en barcas que navegan en un mar oscuro, no llegarán a ningún sitio porque sus pequeñas naves no pueden avanzar en ese mar cubierto de cadáveres. Bergman prescinde de la música, solo escuchamos el sonido de los remos…..hasta que dejamos de hacerlo porque las embarcaciones están definitivamente atrapadas entre los muertos. Esta atroz secuencia pudo tenerla en cuenta James Cameron en los minutos finales de “Titanic”, aunque ahí no se hablaba de ninguna guerra.

    Cordiales saludos.

  3. No hay lista completa, toda selección implica decidirse por algunas y dejar otras tantas fuera. Pero esta me parece excelente para darse una muy buena idea de lo que se puede encontrar en este género. ¡Gracias por las recomendaciones!

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